Mimi Mentor ahora parecía otra. Vestía un lujoso, y el rosa
había sido sustituido por un elegante negro. Antes de dedicarla mi mejor
saludo, respiré hondo e intenté adoptar una sonrisa.
- ¡Hey Mimi! ¿Ya no entrenas jóvenes aventureros como antes?
-¡Kasaaaan! – Grito ella
mientras se lanzaba contra mí. – Cuánto tiempo ¿Cómo has estado estos 2 años?
¿Y… -En ese momento se quedó muy seria.
No pude evitar dedicarla una mirada de
preocupación.-Bien-Dije con voz entrecortada –He estado viajando, he visto
amaneceres en tierras bañadas por las tinieblas, he visitado a las hadas y he
logrado convertirme en todo un guerrero.
Mimi estaba
escuchando con esos ojos vidriosos suyos, parecía no estar atenta a lo que
decía. Tras unos segundos agitó la cabeza, pareció reaccionar.
-Todo eso es muy interesante. Estoy segura que tienes cosas
que contarme. Estarás cansado. Descansa en la posada de Nosville. No te
preocupes por el dinero. Esta en la parte Sur del mercado. Esta noche me pasara
para ver si estás cómodo. Podremos hablar tranquilamente de lo que quieras.
-Gracias Mimi. Por cierto ¿Sabes dónde está Calvin? También
querría hablar con él, si tengo tiempo claro. –Por supuesto, ahora se encarga de
entrenar nuevos aventureros con ayuda de Soraya. Se han casado y ahora viven
felices.- No pude evitar dejar escapar una sonrisa. Entiendo, espero que su
felicidad sea duradera. Gracias por todo Mimi.
No hay comentarios:
Publicar un comentario