sábado, 21 de julio de 2012

Un cuento en Nostale


Mimi Mentor ahora parecía otra. Vestía un lujoso, y el rosa había sido sustituido por un elegante negro. Antes de dedicarla mi mejor saludo, respiré hondo e intenté adoptar una sonrisa.
- ¡Hey Mimi! ¿Ya no entrenas jóvenes aventureros como antes?
 -¡Kasaaaan! – Grito ella mientras se lanzaba contra mí. – Cuánto tiempo ¿Cómo has estado estos 2 años? ¿Y… -En ese momento se quedó muy seria.
No pude evitar dedicarla una mirada de preocupación.-Bien-Dije con voz entrecortada –He estado viajando, he visto amaneceres en tierras bañadas por las tinieblas, he visitado a las hadas y he logrado convertirme en todo un guerrero.
 Mimi estaba escuchando con esos ojos vidriosos suyos, parecía no estar atenta a lo que decía. Tras unos segundos agitó la cabeza, pareció reaccionar.
-Todo eso es muy interesante. Estoy segura que tienes cosas que contarme. Estarás cansado. Descansa en la posada de Nosville. No te preocupes por el dinero. Esta en la parte Sur del mercado. Esta noche me pasara para ver si estás cómodo. Podremos hablar tranquilamente de lo que quieras.
-Gracias Mimi. Por cierto ¿Sabes dónde está Calvin? También querría hablar con él, si tengo tiempo claro. –Por supuesto, ahora se encarga de entrenar nuevos aventureros con ayuda de Soraya. Se han casado y ahora viven felices.- No pude evitar dejar escapar una sonrisa. Entiendo, espero que su felicidad sea duradera. Gracias por todo Mimi.

No hay comentarios:

Publicar un comentario